Para profes en Argentina
Damos clases de español rioplatense por videollamada a alumnos de todo el mundo. Vos ponés tu precio y tus horarios; nosotros publicamos tu perfil para que los alumnos te encuentren. El número lo elegís vos, sin piso y sin techo, y el alumno paga exactamente eso. Sin comisión, sin exclusividad, sin jefe.
Entrás con Google. Completás tus datos de contacto, experiencia, tarifa y perfil público; los packs de 5 o 10 clases son opcionales.
Cómo funciona
Cinco pasos. Sin entrevista técnica ni cola de aprobación.
Entrás con Google y completás nombre, ciudad, WhatsApp, experiencia, nivel de inglés, tarifa y datos de cobro. Después podés sumar foto, presentación, especialidades, idiomas y certificaciones.
No hay aprobación ni cola. Tu panel se abre al completar los datos requeridos. Los packs de 5 y 10 clases son opcionales: sin packs seguís publicable para clases sueltas.
En tu panel tocás los huecos que querés trabajar. Los alumnos solo pueden reservar ahí. ¿Esta semana tenés dos horas? Abrís dos.
Te llega el aviso con el nombre, el nivel y de dónde es. La clase queda en tu panel y en tu Google Calendar si lo conectás.
Abrís el aula desde el navegador. Nada que instalar. Cuando acumulás US$100 o más en clases completadas sin cobrar, pedís tu pago por Mercado Pago o USDT.
Tu agenda
Tu panel es un calendario. Tocás una hora y queda abierta; los alumnos ven únicamente esos huecos. Tocás de nuevo y la cerrás. Se puede de a media hora, así que 17:30 es tan reservable como 17:00.
Probá: tocá cualquier celda de arriba. Así de simple es en tu panel.
Vos marcás en tu hora. Al alumno se le muestra traducido a la suya. Nunca hacés la cuenta.
Si lo conectás, las horas que ya tenés ocupadas se bloquean solas y nadie te reserva encima.
Tu agenda no es un contrato. Si esta semana no podés, no abrís horas y listo.
El aula
No instalás nada, el alumno tampoco. Abrís el link y ya está. Y adentro tenés cosas que Zoom no te da.
Cámara, micrófono, compartir pantalla y fondos tipo Meet. Andá probando antes con el test de cámara y micrófono.
Lo que se habla aparece escrito en la pantalla, en los dos idiomas. Al alumno que recién arranca le cambia la clase.
Anota el vocabulario que sale, las correcciones y las expresiones que enseñaste. Vos no cortás la charla para escribir.
Si la conversación se apaga, pedís una actividad armada con lo que ese alumno viene fallando.
Antes de entrar ya sabés su nivel, sus temas y en qué se traba. No arrancás en frío nunca.
Si algo falla, hay un botón para pasar a Google Meet. Como cualquier servicio online, depende de tu conexión y de proveedores externos.
La plata
No hay tarifa de plataforma ni piso: desde tu panel elegís cuánto cobrás la hora, y el alumno elige con quién reservar. Lo que ponés es lo que él paga y lo que cobrás vos, sin nada en el medio. Una clase de 30 minutos se paga como media clase.
No nos quedamos con un porcentaje de tus clases ni le sumamos nada al alumno arriba de tu tarifa. Nunca.
Elegís vos: pesos a tu alias o CVU (al dólar blue del día), o USDT a tu billetera — el monto en dólares, sin conversión.
El pago sale cuando juntás US$100 en clases dadas sin cobrar. Abajo de eso se acumulan — no se pierden nunca.
El precio lo ponés vos, pero si no sabés dónde pararte, esta es la referencia: cuando se cumplen las cuatro cosas a la vez, tenés los números para subirte US$2 la hora. No lo aprueba nadie — el precio es tuyo: sale de tus clases reales.
Ofrecer 10 horas por semana. Que haya dónde reservarte.
80 % de esas horas reservadas, 3 semanas seguidas. Que las horas que abrís se llenen.
20 clases dadas. Suficiente historia como para saber cómo te va.
La mitad de tus alumnos vuelve. El único número que mide si la clase estuvo buena.
En tu panel ves los cuatro en vivo, con cuánto te falta para cada uno.
Preguntas
Lo decidís vos. No hay tarifa de plataforma ni piso: ponés el precio que quieras desde tu panel y el alumno paga exactamente eso. Él ve lo que sale tu clase y elige con quién reservar. Si cobrás más, a él le cuesta más y esa diferencia va entera a vos: no nos quedamos con nada.
No. Buscamos gente que hable español rioplatense como lengua materna y que sepa sostener una conversación con paciencia. Si nunca enseñaste pero tenés ganas, también entrás — hay profes recibidos y hay gente que arrancó acá.
No hace falta. La clase es conversación guiada: el alumno quiere hablar. Antes de entrar tenés su perfil (nivel, temas, en qué se traba) y adentro podés pedir actividades armadas al momento. Si querés traer tu propio material, obvio que podés.
Depende de cuántas horas abras y en qué franja. Somos una plataforma nueva y creciendo: te decimos la verdad, al principio son pocas clases. Los que abren más horas y en horarios que le sirven a Europa y Estados Unidos se llenan primero.
La clase igual cuenta como dada y se te paga. El alumno ya la pagó cuando reservó.
Avisá lo antes posible por WhatsApp y lo resolvemos. Lo que no queremos es que el alumno se quede esperando sin saber nada. Pasa una vez, no hay drama.
No es exclusivo. Seguí con tus alumnos particulares, con otras plataformas, con lo que quieras. Nosotros no te pedimos exclusividad ni te cobramos por irte.
Sí. Tu nombre, foto si cargás una, ciudad, presentación, experiencia, idiomas, especialidades, certificaciones declaradas, tarifa y packs opcionales forman parte del perfil público. Nunca publicamos tu WhatsApp, email ni datos de cobro.
Sí. Elegís cómo cobrar en tu panel: Mercado Pago en pesos (convertido al blue del día que se paga) o USDT a tu billetera, donde el monto en dólares te llega tal cual, sin conversión. Podés cambiar de opción cuando quieras. El pago se habilita al llegar a US$100 en clases completadas y todavía no pagadas.
Una computadora (mejor que el celular), internet estable, auriculares con micrófono, cuenta de Google para entrar, WhatsApp para los avisos y alias o CVU de Mercado Pago para cobrar. Nada más.
No guardamos video. Sí queda el texto de lo que se habló, que es lo que arma el resumen de la clase y el perfil del alumno para la próxima.
Sí. Abrís un grupo de 2 a 4 alumnos. El precio del lugar lo ponés vos — tu tarifa con el descuento que quieras hacer por dar la clase en grupo, o un precio por lugar que fijás vos — y cobrás todos los lugares que se vendan, no uno solo. Cuantos más alumnos entran, más cobrás por esa misma hora.
Entrás con Google, completás el formulario y tu panel se abre en el momento. No hay aprobación ni espera.
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